Alan Jackson responde a cargos del Departamento de Justicia de USA contra LLDM

Septiembre 10, 2025, Los Angeles, CA.

DECLARACIÓN DE DEFENSA RESPECTO AL COMUNICADO DE PRENSA
DEL DEPARTAMENTO DE JUSTICIA DE LOS ESTADOS UNIDOS

El anuncio de hoy por parte del Departamento de Justicia de los Estados Unidos no es más que el último capítulo de una campaña imprudente de extralimitación gubernamental. Los cargos revelados no se basan en la verdad, sino en las voces de un puñado de ex congregantes descontentos: individuos con cuentas pendientes, venganzas personales que perseguir y, en muchos casos, un beneficio económico que obtener a través de demandas civiles.

El gobierno se ha dejado usar como peón en este esquema, otorgando credibilidad a supuestas “víctimas” cuyas agendas y motivos son evidentes. No se trata de testigos imparciales en busca de justicia; son oportunistas persiguiendo titulares, dinero y venganza.

Durante décadas, La Luz del Mundo ha sido una comunidad de fe global y próspera, dedicada al servicio, la caridad y la devoción. Precisamente por el crecimiento de la Iglesia y su negativa a ceder ante presiones políticas o culturales, se ha convertido en blanco de ataques. La acusación del DOJ tiene menos que ver con la justicia y más con silenciar a una institución religiosa que ciertos actores poderosos no entienden ni aceptan.

Las amplias y sensacionalistas acusaciones expuestas en este comunicado de prensa no son más que alegaciones no probadas disfrazadas con un lenguaje incendiario. Se apoyan en la exageración, las insinuaciones y una narrativa prejuiciosa diseñada para envenenar la opinión pública mucho antes de que un jurado escuche las pruebas. Esto no es justicia: es persecución a través de un comunicado de prensa.

Negamos categóricamente estos cargos. Rechazamos el grotesco retrato pintado por el gobierno y sus aliados. Y recordamos al público: en este país, todo acusado se presume inocente hasta que se demuestre su culpabilidad más allá de toda duda razonable. Ese principio no puede erosionarse simplemente porque el gobierno decida difamar a una iglesia y a sus líderes con acusaciones que no puede probar.

La defensa dejará en evidencia estos cargos por lo que son: desesperados, infundados y motivados por intereses ocultos. No permitiremos que el gobierno utilice el sistema de justicia como un arma contra una comunidad de fe simplemente porque resulte conveniente, popular o políticamente oportuno hacerlo.

ALAN JACKSON
ABOGADO