China rompe el dominio aéreo de Estados Unidos tras 20 años: su nuevo caza furtivo J-20A entra en producción masiva y altera el equilibrio militar en el Pacífico

El despliegue operativo del J-20A con motor chino WS-15 marca un punto de inflexión en la carrera aérea global y pone fin al monopolio del F-22 estadounidense en la superioridad aérea

EL IMPARCIAL

CHINA.- China dio un paso histórico en su desarrollo militar al iniciar la producción en masa y el despliegue operativo de la versión mejorada de su caza furtivo J-20A, un movimiento que rompe el monopolio aéreo que Estados Unidos mantuvo durante casi dos décadas y redefine el equilibrio estratégico en el Pacífico Occidental, según RT.

El J-20A entra en operación con tecnología 100 % china

La Fuerza Aérea del Ejército Popular de Liberación incorporó recientemente el J-20A de quinta generación, ahora equipado con el motor WS-15 de fabricación nacional, un avance que pone fin a la dependencia tecnológica extranjera y consolida la capacidad industrial china en aviación militar

Con este paso, el J-20A no solo entra en producción masiva, sino que comienza su despliegue operativo real, un hito que durante años fue considerado uno de los mayores desafíos tecnológicos del país.

El motor WS-15: la clave del salto estratégico

Especialistas señalan que la principal transformación del J-20A es la integración completa del WS-15, un turbofán de baja derivación capaz de generar cerca de 18 toneladas de empuje, superando motores equivalentes de cazas estadounidenses.

Este motor permite al avión:

  • Volar a velocidades supersónicas sin postcombustión
  • Alcanzar Mach 1.5 a 1.8 en crucero
  • Llegar hasta Mach 2 a gran altitud
  • Cubrir 800 kilómetros en apenas 20 minutos
  • Volar de Pekín a Shanghái en alrededor de 25 minutos

Estas capacidades refuerzan de forma directa la interceptación aérea y la respuesta rápida en regiones estratégicas como el mar de China Oriental.

Cambios estructurales y mejoras aerodinámicas

La versión mejorada del J-20A también presenta modificaciones visibles en su diseño, entre ellas un fuselaje posterior más robusto, conocido como “cuello grueso”, además de ajustes aerodinámicos que optimizan el rendimiento general de la aeronave en combate y maniobras de alta exigencia.

Estos cambios buscan mejorar la estabilidad, el empuje y la eficiencia en misiones de largo alcance.