La CONACOOP denuncia fraude en filetes de pescado importado que contienen hasta 40% de agua añadida para aumentar su peso y engañar al presupuesto de las familias mexicanas

EL IMPARCIAL

MÉXICO. La mesa de las familias mexicanas enfrenta una irregularidad que afecta directamente al bolsillo y a la calidad de la alimentación. La Confederación Nacional Cooperativa Pesquera (CONACOOP) ha denunciado recientemente un fraude en la comercialización de filetes de pescado congelado importado, principalmente de China.

De acuerdo con el organismo, estos productos llegan a los supermercados con un exceso de agua añadida que alcanza el 40 por ciento de su peso total, lo que significa que el consumidor paga por hielo al precio del pescado.

El glaseado: De técnica de conservación a herramienta de engaño

El proceso en el centro de la polémica se conoce como glaseado. En condiciones normales, esta técnica consiste en rociar una capa fina de agua sobre el pescado antes de congelarlo para protegerlo del aire y evitar que se queme con el frío. Es una práctica legítima y necesaria para la seguridad alimentaria.

Sin embargo, la denuncia de la CONACOOP señala que este método se utiliza de forma ilegítima. En lugar de una capa protectora, los filetes son sometidos a un congelamiento excesivo que incrementa su volumen artificialmente. Aurelio Aldama, secretario de la organización, advierte que esta manipulación ocurre desde el país de origen para que el producto parezca más pesado y rentable durante su exportación a México.

Un golpe a la economía doméstica y al comercio local

El impacto de esta práctica se refleja en cifras alarmantes que afectan tanto a quienes compran el producto como a quienes lo producen en México:

  • Pérdida de producto real: Un contenedor que debería transportar 25 toneladas de alimento ve reducida su cantidad real de proteína de forma drástica debido al peso del agua.
  • Importaciones masivas: Solo en 2024, México registró compras de productos marinos al extranjero por más de 156 millones de dólares. Una parte considerable de este comercio podría estar operando bajo estas condiciones irregulares.
  • Competencia desleal: El pescado mexicano, que suele ofrecerse fresco o con procesos de congelación estándar, no puede competir en precio contra importaciones que parecen económicas pero que ofrecen menos alimento real por cada kilo pagado.

“Se utiliza para que los compradores paguen por hielo en lugar de pescado”, señala la denuncia de la CONACOOP al explicar cómo se deteriora la confianza del público en los productos del mar.

¿Cómo afecta esto al consumidor mexicano?

Para usted, como consumidor, el problema se vuelve evidente al momento de cocinar. Cuando un filete tiene un exceso de glaseado, al descongelarse o ponerse al fuego, el tamaño de la pieza se reduce significativamente y el agua liberada inunda el sartén. Esto no solo implica una pérdida de dinero, sino también una incertidumbre sobre la calidad y el origen real de lo que se está consumiendo.

La industria pesquera nacional advierte que esta situación genera un ciclo de desconfianza. Si el comprador siente que “le venden agua por pescado”, deja de consumir productos del mar, afectando a los pescadores mexicanos que sí cumplen con las normas de peso y frescura.