López Obrador y su culpa en Teotihuacan, Monte Albán, demás zonas culturales y arqueológicas

Foto google

A propósito del trágico acontecimiento en Teotihuacán, hace aproximadamente dos años tuvimos la oportunidad de ir a la zona arqueológica de Monte Alban en Oaxaca y ante un incidente pudimos constatar lo siguiente:

Caminábamos por la parte alta de la zona arqueológica cuando dimos cuenta que una persona de la tercera edad de nacionalidad norteamericana se encontraba tirada en el pasto bajo una pequeña sombra, que para su fortuna iba pasando un profesional de la medicina que la atendió de inmediato y con instrumentos y medicamento que llevaba para algún incidente familiar pudo sacarla adelante.

Ahí, nos informaron que tenia un buen tiempo que ya no había paramédicos, ni ambulancia, mucho menos médico, que atendiera cualquier circunstancia de salud, sobre todo que ante una emergencia había que esperar ambulancia de la cruz Roja mas cercana, en esa ocasión llegó a los 45 minutos, vaya demora.

Ante este caso pudimos saber que lo enmontado de la zona arqueológica era porque los mismos 3 trabajadores llamados “viene viene” son los que utilizan para el chapeo y que la desmontada la hacen en tiempos libres o cuando los turistas se retiran, porque los muy pocos sindicalizados no hacen gran cosa.

Ni hablar de la vigilancia, solo una persona que se encarga de recoger los boletos, mientras que el resguardo del lugar por las noches, lo hacen solo dos trabajadores auxiliados por dos perros medianos.

Le preguntamos a un trabajador:

¿Por qué estas condiciones?

“Es que desde que entró López obrador a la presidencia, redujeron el presupuesto de la Secretaria de Cultura y del Instituto Nacional de Antropología e Historia, dejándonos sin ambulancia, si paramédicos, también sacaron a un médico y seguido se dan incidentes de insolación, igual sacaron a varios trabajadores y a nosotros nos tienen a menos del salario mínimo, estamos muy mal y así trabajamos porque tenemos necesidad” respondieron.

Es decir que Teotihuacan, se conoció de su falta de seguridad por el lamentable acontecimiento, pero lo mismo o peores condiciones operan otros centros arqueológicos, todo por recortes al presupuesto y poder destinar mas dinero a las obras faraónicas.

Lo que no supieron en eso momento las autoridades o los trabajadores del lugar, que la Sra. Que enfermó es madre de una prominente representante empresarial en Estados Unidos, llevándose tremendo desencanto de nuestro país, como si fuéramos un país del tercer mundo…Una más de López Obrador y de su famosa cuarta transformación.

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