De acuerdo con el secretario de Educación, a partir de mediados del próximo mes se cae en un periodo en donde las aulas se mantienen abiertas «sin un propósito pedagógico» porque se aprovecha para la descarga administrativa
LATINUS
El secretario de Educación Pública, Mario Delgado, defendió este lunes la propuesta para adelantar el cierre del ciclo escolar al 5 de junio, 40 días antes de lo marcado en el calendario, al asegurar que después del 15 de junio las escuelas prácticamente dejan de impartir clases y operan únicamente para cumplir con el calendario administrativo.
Durante una sesión extraordinaria con autoridades educativas estatales –cuya transmisión en vivo fue cortada a los 30 minutos de iniciada—, Delgado argumentó que el actual calendario escolar responde a una visión “tecnocrática” basada únicamente en el conteo de días efectivos y no en el aprendizaje real de los alumnos.
“Después del 15 de junio se cae en un periodo que en realidad se aprovecha para la descarga administrativa hasta mediados de julio. Se mantienen las aulas abiertas realmente sin un propósito pedagógico, sólo por cumplir un conteo”, afirmó ante secretarios de Educación de las 32 entidades.
La propuesta original de adelantar el cierre del ciclo fue rechazada en días recientes por padres de familia y sectores del magisterio, quienes cuestionaron las afectaciones para las familias trabajadoras y el cumplimiento de los contenidos educativos. Ante ello, este lunes se realiza una sesión extraordinaria para discutir y eventualmente aprobar un nuevo calendario escolar con ajustes.
El titular de la SEP sostuvo que en muchas escuelas, tras la entrega de calificaciones, existe una “inercia” en la que las actividades académicas disminuyen considerablemente. Incluso afirmó que mantener abiertos los planteles en ese periodo “desvirtúa la dignidad docente” y convierte a las escuelas en “una estancia forzada”.
En su intervención, el funcionario también defendió la necesidad de flexibilizar el calendario escolar según las condiciones regionales del país, al señalar que “México no cabe en un solo calendario”. Puso como ejemplo las altas temperaturas en estados del norte, así como las condiciones climáticas de regiones tropicales y serranas.
Asimismo, reconoció que el cierre anticipado de escuelas implica una carga adicional para madres y padres trabajadores, especialmente para las mujeres, sobre quienes recae mayoritariamente el cuidado de los hijos.
Sin embargo, sostuvo que la escuela “no debe funcionar como espacio de resguardo por conveniencia del mercado laboral”.