De 2018 a 2023, el saldo de la deuda aumentó en promedio 3% cada año, pero para 2024, último año del sexenio de López Obrador tuvo un incremento de 10.2% y con Sheinbaum creció 11.5%
LATINUS
De febrero de 2018 a febrero de 2025, el saldo de la deuda neta del gobierno federal aumentó 46.9% por arriba de la inflación, es decir, en términos reales, pasó de 10.51 a 15.45 billones de pesos, que significó para 2025 la cifra más alta desde 1990, año desde el que se tiene registro, de acuerdo con el reporte a febrero de 2025 sobre finanzas públicas y deuda pública elaborado por la Secretaría de Hacienda de México.
Saldos de la deuda del gobierno federal
(febrero de cada año en billones de pesos de 2025 y variación % real)
De 2018 a 2023, el saldo de la deuda aumentó en promedio 3% cada año, pero para 2024, último año del sexenio de Andrés Manuel López Obrador, se disparó a 13.85 billones de pesos, un aumento en un solo año de 10.2% en términos reales.
Para el reporte de 2025, primer año de Claudia Sheinbaum el saldo de la deuda alcanzó 15.45 billones de pesos, un incremento real de 11.5%.
Vale recordar que la deuda del gobierno federal se integra por préstamos bancarios, emisiones de valores gubernamentales como Cetes, Udibonos y Bonos, la deuda de Organismos Financieros Internacionales y Bonos de Pensión CFE, por citar los más relevantes.
El Saldo Histórico de los Requerimientos Financieros del Sector Público (SHRFSP), la medida más amplia de la deuda pública, que incluye todos los instrumentos de política pública que pudieran implicar endeudamiento a cargo del sector público, llegó en febrero de 2025 a 17.60 billones de pesos, 9.8% más en términos reales que en febrero de 2024, y también la cifra más alta desde que se tiene registro.
Al cierre de 2024, el SHRFSP, de acuerdo con la SHCP, fue por 17.43 billones de pesos, 17.2% más que un año antes y representó el 51.4% del Producto Interno Bruto de México. Ambas cifras marcaron niveles récord.
Gasto presupuestal sufre caída histórica en febrero de 2025
El gasto neto del Sector Público Presupuestario en febrero de 2025 fue de 1.43 billones de pesos, lo que representó una caída de 17% en términos reales respecto al mismo mes de 2024, variación que destacó por ser la mayor caída en el gasto gubernamental desde que se tiene registro.
La baja contrasta con el aumento de 30.8% que registró en febrero de 2024 respecto a 2023, que fue la mayor alza para un primer bimestre desde 1990.
Si bien las cifras acumuladas al primer bimestre del año se caracterizaron por la fuerte caída, rubros como el costo financiero, asociado al voluminoso endeudamiento del gobierno, tuvo que mantener su vigoroso ascenso para alcanzar un desembolso en los dos primeros meses del año por 161 mil 559 millones de pesos, 6.8% en términos reales por arriba del reporte del mismo lapso de un año antes.
Otro de los rubros en los que no se pudo aplicar reversa fue el destinado al gasto en pensiones, que en los dos primeros meses del año significó un desembolso de 268 mil 601 millones de pesos, 4.7% más que un año antes y de nuevo una cifra récord.
El gasto en inversión física también logró mantenerse al alza, con el fin de mantener el avance de las obras de infraestructura emblemáticas del gobierno federal; el gasto en este rubro fue por 151 mil 137 millones de pesos y creció 6.7% anual.
La caída que causó el mayor descalabro en este primer bimestre del año se refiere a los recursos destinados por el gobierno a subsidios y transferencias, que fue por 184 mil 418 millones de pesos y significó un recorte de 60.5% en términos reales respecto a lo ejercido en el mismo lapso de un año antes.
Es de hacer notar que la fuerte baja se presenta luego de que, en 2024, el gasto en estos conceptos fue de 467 mil 099 millones de pesos, 133.5% real más que un año antes, de modo que buena parte de la baja se explica por el gasto extraordinario de ese año.
Los subsidios son ayudas económicas que el gobierno otorga a empresas, personas, instituciones o sectores de la sociedad y se pueden brindar a través de la asignación directa de recursos o de estímulos fiscales y se destinan para apoyar operaciones, mantener precios y promover la inversión, principalmente.
Las transferencias son recursos que se entregan de un nivel de gobierno a otro y se usan para cubrir las necesidades de gasto del gobierno receptor.