Por Antonio Sánchez.
6 de enero del 2026, Aniversario de la Promulgación de la Ley Agraria de 1915, por el entonces presidente de México, Don Venustiano Carranza.
Ya no hay nada que celebrar en el Campo mexicano, desde el 2018, con la implementación de políticas públicas destructivas, que hicieron que dejarán de llegar recursos públicos a los productores agrícolas, así como a las organizaciones campesinas en las cuales se encontraban organizados los productores, esos recursos dejaron de verse reflejados en la producción agrícola.
Por otra parte, la creación de programas «sociales» del bienestar, como sembrando vida, la producción de fertilizante, supuestamente para fertilizar esas tierras en dónde solo se sembraría limón persa, y que ha ocasionado la sobreproducción del cítrico, afectando a los verdaderos productores y a las zonas cítricolas del país.
Por otra parte, la desaparición de la Financiera Nacional de Desarrollo, y del fondo agricola para desastres naturales, termino por sepultar el campo mexicano y veracruzano, y dejo a la deriva a los productores y trabajadores agrícolas. Y esos recursos con los que se apoyaba la producción, fueron desviados y no se sabe a manos de quienes fueron a parar, pero a funcionarios de escritorio que ni idea tenían para que eran utilizados esos recursos, pero para eso llegaron, siguiendo los pasos de su guía moral López Obrador.
Otro caso emblemático, de corrupción y robo a los recursos de los mexicanos, fue el que se dió en la oficina de Seguridad Alimentaria Mexicana (SEGALMEX), dependiente de la Secretaria de Agricultura y Desarrollo Rural (SADER), desvío de recursos tres veces más, que la estafa maestra, que se dió en SEDESOL federal.
Hoy el campo mexicano es un cadaver insepulto, sin recursos, sin políticas públicas que lo hagan revivir, y esta situación seguirá en los próximos cinco años, durante esta administración de MORENA, la cual no tiene dinero para recuperarse, luego del desastre financiero que le dejo la pasada administración de López Obrador a la actual presidente.