No se debe dominar, tiranizar y reprimir a los más débiles y necesitados del desarrollo integral, sostiene.
Irineo Pérez Melo.- La Arquidiócesis de Xalapa consideró que solo sirviendo a los demás es como se puede construir una sociedad llena de justicia y paz, donde no se intente dominar, tiranizar y reprimir a los más débiles y necesitados del desarrollo integral.
Lo anterior se desprende del comunicado dominical emitido por la Oficina de Comunicación Social de esta Asociación Religiosa, en el marco de la fiesta de Jesucristo Rey del Universo, que se celebra el último domingo del Año Litúrgico, se asienta que el reino de Dios que Cristo proclama es una realidad global que nada escapa de ella.
“En el reino de Dios no hay oposición entre lo espiritual y lo temporal, entre lo religioso y lo histórico, entre lo humano y lo divino, entre la fe y la razón. Solo existe una gran oposición que se entre el poder de dominación y poder de servicio. Jesús no es un rey como los de este mundo, no utiliza su poder en beneficio propio”, se enfatiza en el documento signado por el presbítero Juan Beristaín de los Santos.
En el comunicado se indica que él enseña que todo poder debe estar al servicio de los oprimidos, de los pobres, de los desvalidos, de los desaparecidos, de los vulnerados por la violencia y la inseguridad, para conseguir y construir una sociedad más justa, solidaria y fraterna cuyo germen es el reino de Dios.
Al celebrar la fiesta de Jesucristo Rey del Universo, se debe abrir y encender un fuego sublime en el interior de todo bautizado y ciudadano, para descubrir que la raleza de Cristo es el camino del servicio desinteresado a los demás, se añade.
Hace alusión al pasaje bíblico del evangelista San Lucas (23,35-43) que refiere que Jesús es condenado por decirse rey. La soberanía se indica en la inscripción colocada sobre la cruz en la que fue crucificado.
“La duda y confusión sobre su realeza surge debido a que aquel que se presenta como salvador no es capaz de salvarse a sí mismo. Hoy también existe la confusión sobre la realeza de Jesucristo pues se cree que su reinado es únicamente espiritual, sin ninguna relación e implicación con las circunstancias de este mundo”, se señala.