La ofensiva aérea se realizó en el noroeste de Siria y fue presentada por el Comando Central como una represalia directa por el ataque al convoy militar estadounidense en Palmyra.
EL IMPARCIAL
Un ataque aéreo en el noroeste de Siria terminó con la muerte de Bilal Hasan al-Jasim, señalado por Washington como un alto mando terrorista relacionado con Al Qaeda y con la emboscada del 13 de diciembre que dejó tres estadounidenses muertos.
La ofensiva se enmarca en la estrategia de Estados Unidos para frenar la capacidad operativa del Estado Islámico y proteger a sus fuerzas desplegadas en la región.
De acuerdo con información del Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM), al-Jasim estuvo directamente relacionado con la emboscada contra un convoy militar ocurrida el 13 de diciembre pasado.
La información fue difundida por el propio CENTCOM y por funcionarios del gobierno estadounidense como parte del balance de las operaciones militares en curso contra organizaciones extremistas en Medio Oriente.
¿Quién era Bilal Hasan al-Jasim y por qué era un objetivo clave?
Según el perfil elaborado por autoridades de Estados Unidos, al-Jasim figuraba
Washington lo señala como un actor central en la coordinación de la emboscada registrada en la zona de Palmyra, donde un combatiente del Estado Islámico atacó a fuerzas mixtas de Estados Unidos y Siria.
Ese atentado provocó la muerte del sargento Edgar Brian Torres-Tovar, el sargento William Nathaniel Howard y del intérprete civil Ayad Mansoor Sakat, quienes viajaban en un convoy militar que fue sorprendido por el ataque.
La respuesta de Estados Unidos tras la emboscada de diciembre
El bombardeo que terminó con la muerte de al-Jasim forma parte de una serie de operaciones de represalia iniciadas tras el ataque del 13 de diciembre.