No tuvieron vergüenza o se ve que no la conocen, pero el pasado viernes, la Presidenta del Senado de la República, Laura Itzel Castillo y el senador Veracruzano exagitador profesional de la USSISVER, Manuel Huerta, hicieron un acarreadero de gente al auditorio “Manuel Suarez” a la presentación del libro de Andrés Manuel López Obrador denominado “Grandeza”.

Y si, utilizando todas las practicas de acarreo, trataron de quedar bien, con quien se dice que aun manda en nuestro país y si llenaron el auditorio que poco más de mil gentes.
Pero la culpa no la tienen estos sujetos que viven de los impuestos de los mexicanos, sino aquellos que acudieron a un evento donde se debería señalar con coraje, el México que dejó López Obrador y para no ir tan lejos y ser repetitivos en el daño ocasionado, solo en este momento no me digan que exoneran a Obrador del brote de sarampión donde ya van 29 fallecidos la mayoría niños, todo por no haber vacunado o suspendido en gran medida el programa nacional de vacunación.
Ahora salen a decir que nunca se suspendió el plan nacional de vacunación, si tal vez no se suspendió en el papel, pero en la practica millones de padres de familia llevaban a vacunar a sus hijos y simplemente no había el biológico.
Caramba no les duele a los que fueron a aplaudir un libro que no han leído y que los expertos lo consideran como un churro de literatura. Los niños se siguen enfermando de sarampión y habrá más decesos…Vemos con tristeza que les interesa más el apoyo económico que el país que le estamos dejando a hijos y nietos….o no?