EL IMPARCIAL
El acceso a la educación desde los primeros años de vida tiene efectos duraderos en el desarrollo cognitivo, social y emocional de niñas y niños.
En México, la cobertura del nivel preescolar —que comprende a niñas y niños de 3 a 5 años— se sitúa alrededor del 67.5%, lo que implica que casi uno de cada tres niños no asiste a este nivel educativo pese a su importancia temprana en el desarrollo escolar.
Mientras tanto, en Argentina la educación inicial incluye a niños desde los 45 días hasta los 5 años y, desde los 4 años, la asistencia es obligatoria según la normativa vigente, lo que ha ayudado a que una proporción considerable de la infancia acceda al sistema educativo desde edades tempranas.
México: cobertura incompleta pese a obligatoriedad
En México el acceso a preescolar todavía está lejos de lograr una cobertura universal. En el ciclo escolar más reciente, aproximadamente 2.1 millones de niños en edad de preescolar no asisten a la escuela, según estimaciones basadas en datos oficiales.
La educación inicial —que comprende edades menores a tres años— también presenta brechas importantes: su cobertura es reducida y muchos niños quedan fuera de programas formales de cuidado y educación temprana.
Especialistas señalan que este rezago puede profundizar desigualdades, ya que el acceso a educación en los primeros años está vinculado a mejores trayectorias educativas posteriores.
Argentina: obligatoriedad y expansión del nivel inicial
En Argentina, la educación inicial abarca desde lactarios y jardines maternales hasta el jardín de infantes para edades de 3, 4 y 5 años.
La normativa educativa establece la obligatoriedad a partir de los 4 años, lo que ha impulsado la matrícula en este nivel y promovido políticas de acceso más amplias.
Aunque existen desafíos —como la necesidad de construir más de 24 mil aulas para garantizar cobertura plena en salas de 3, 4 y 5 años—, las tasas de asistencia en Argentina tienden a ser más altas que en México y muestran un avance sostenido.
Informes educativos muestran que entre los niños de 3, 4 y 5 años, una proporción considerable está matriculada en el sistema educativo, siendo Argentina uno de los países de la región con mayores niveles de acceso en el nivel inicial.
¿Qué significa “educación inicial”?
La educación inicial es un nivel pensado para apoyar el desarrollo integral de niñas y niños desde edades muy tempranas hasta los 5 años, antes de la primaria. Su importancia radica en:
- favorecer la estimulación cognitiva y emocional desde la primera infancia;
- preparar a los niños para etapas educativas posteriores;
- contribuir a la equidad educativa, especialmente entre poblaciones vulnerables.
En Argentina este nivel está fuertemente incorporado en la estructura del sistema educativo, con un enfoque en universalizar el acceso para garantizar que la mayor cantidad de niños posible inicie su trayectoria escolar de manera formal.
Las brechas y los retos por delante
Aunque Argentina ha logrado mejores tasas de cobertura en educación inicial, todavía enfrenta retos de infraestructura, como la construcción de salas suficientes para atender a toda la población infantil.
En México, el desafío es aún mayor, pues la cobertura de educación inicial y preescolar continúa siendo insuficiente, a pesar de la obligatoriedad legal.
Además, estas brechas tienden a acentuarse en zonas rurales y entre familias de bajos ingresos, lo que limita las oportunidades educativas desde la primera infancia.