Pandemia de COVID-19 y crisis económica mundial, se agudizó la venta de tierras ejidales y comunales

  • Se incrementó en un 25% la venta de los predios colindantes con zonas urbanas: Gildardo Espinoza

 

Irineo Pérez Melo.- A partir de la pandemia y de la crisis económica mundial, se agudizó la venta de tierras ejidales en el país, dejando de producir alimentos que tanta falta hacen en este momento, situación que han aprovechado los inmobiliarios para adjudicarse esas tierras a bajo precio.

Lo anterior fue informado por Gildardo Espinoza Sánchez, integrante de la Comisión Coordinadora de la Primera Convención de Autoridades Ejidales y Comunales del Estado de Veracruz, a realizarse el 18 de junio en la Expo-Feria de Martínez de la Torre, quien dijo que los empresarios inmobiliarios “se están aprovechando de la necesidad de la gente para comprarle sus tierras y en los casos en dónde los ejidatarios se niegan a venderles son amenazados en su integridad física y la de sus familias”.

En conferencia de prensa en dónde dio a conocer la realización de esta convención agraria de autoridades ejidales y comunales, expuso que se ha incrementado en un 25% la venta de tierras ejidales y comunales más en todo el país, en dónde se estima que se han comercializado más de 2.5 millones de hectáreas.

Señaló que el problema se ha agudizado más en los últimos dos años, en que se presentó la pandemia, en dónde al no haberse renovado a los comisariados ejidales, estos han aprovechado para hacer sus negocios personales ofertando los predios al mejor postor.

El dirigente campesino sostuvo que este problema se evidencia más en los ejidos ubicados cerca de las zonas urbanas, como es el caso de Veracruz puerto, Xalapa, Córdoba, Minatitlán, Coatzacoalcos, Martínez de la Torre, Tuxpan, en dónde en los alrededores de estas ciudades se ha visto mayormente esta venta y de la cual no se puede parar estas transacciones al no estar regulado en las leyes del ramo.

En ese tenor, mencionó que el problema es mayor en la entidad veracruzana “porque los voraces están comprando barato, ya que si una hectárea se cotiza en 300 mil pesos, los inmobiliarios ofrecen 50 mil pesos y las adquieren sin mayores problemas, al no haber avalúos catastrales”.

Ante este panorama, planteó la necesidad de reformar la Ley Agraria, estableciendo candados para evitar este problema, hacer el evalúo correspondiente y que se pague lo justo, para que en los últimos días de su vida el ejidatario viva mejor.