Fue agredida y recibió amenazas veladas contra su integridad por negarse a firmar, por lo que responsabilizó a la funcionaria por cualquier situación que le ocurra.
Irineo Pérez Melo.- La titular de Catastro y Valuación del Estado, Rachel Guadalupe Hernández Domínguez, fue denunciada públicamente por agredir y presionar a su subalterna Litzy Rubí Ronzón Montiel, jefa del Departamento de Estadística Catastral, par firmar su renuncia “voluntaria anticipada” dentro de las oficinas de esa dependencia.
En conferencia de prensa, la agraviada dio a conocer que los hechos se dieron el pasado lunes, después del mediodía, tras concluir una reunión de trabajo en la que fue dejada sola con su superior inmediato, y fue en ese momento cuando la funcionaria le entregó un documento de renuncia anticipada.
Explicó que dicho documento fue fechado para que su renuncia surtiera efectos a partir del 15 de mayo del año en curso, a pesar de que los hechos ocurrieron el 4 de mayo. “Me dijo: ‘Fírmala y te presentas hasta el día 15’. Pero era una renuncia que yo no hice ni acepté”, afirmó.
El documento, que mostró a los medios de comunicación, evidenció que está dirigido a la jefa de la Unidad Administrativa de la Secretaría de Gobierno, en el que se da cuenta de la supuesta renuncia voluntaria al cargo que ostenta en Catastro y Valuación del Estado.
Comentó que, al negarse a firmarlo, presuntamente fue agredida físicamente por la directora. “Se me fue a los golpes, me lesionó el brazo. Lo traigo lastimado todavía y me duele mucho al tacto”, aseguró, al tiempo de señalar que la agresión fur grabada y ya circula entre los trabajadores y personas cercanas.
Relató que a pesar de que le decía ‘por favor suélteme’, ella me apretaba más fuerte. “Me decía que no me estaba lastimando” y para impedir que se saliera del lugar donde se dio este hecho, le bloqueó la salida de juntas, advirtiéndole que no dejaría el lugar hasta haber firmado su “renuncia voluntaria”.
Después, llamó a integrantes del área jurídica y subdirectores de la dependencia, quienes le recomendaron firmar la renuncia, argumentándole que “todo tiene un inicio y un final”.
Ante esta situación, dijo que lo único que solicita ahora, en caso de ser separada laboralmente, sean respetados sus respeten sus derechos y prestaciones conforme a la ley. “Yo solamente pido irme con todas mis prestaciones, como corresponde y como lo dice la Ley Federal del Trabajo”, expresó.
Finalmente, responsabilizó a la directora general de Castastro, por cualquier situación que pueda ocurrirle a su integridad física y de su familia, ante las veladas amenazas que le vertió su superior inmediato, para indicar por último que acudió a la Fiscalía General del Estado para intentar presentar una denuncia, pero que no fue atendida, ni siquiera me quisieron tomar la denuncia. Me dijeron que había mucha gente, concluyó.